
Nací en Santiago de Compostela en 1980, aunque el trabajo y la familia me han traído a Alcalá de Guadaíra, una pequeña ciudad llena de historia y encanto que he llegado a considerar mi hogar. El castillo y su entorno, el Puente del Dragón, son lugares emblemáticos que bien merecen una visita, o como en mi caso, un paseo en bici.
Estoy graduado en Criminología, una disciplina que, aunque me apasiona, ejerzo a modo de pasatiempo. Mi interés por los entresijos de la mente criminal y los procedimientos judiciales me han llevado a profundizar en este campo, pero principalmente lo hago por mi propia curiosidad. Creo que entender como se llega a delinquir y tratar de evitarlo es tan importante, o más, que la persecución del propio delito.
Siempre he tenido inquietud por escribir, aunque tardé bastante en atreverme a publicar. Ahora disfruto del proceso de crear histoiras que enganchen, aplicando lo adquirido por formación y experiencia laboral para que, quien me lea, disfrute del transcurso de una investigación realista, escapando de los artificios. A veces, la realidad, es más que suficiente.

